|
de: PABLO (HOMENAJE)
24. En tu natalicio
¿Qué tal una sopa de machas,
Pablo, en Caleta El Membrillo,
o machas a la parmesana
en el Bote Salvavidas,
frente a la poza del Muelle Prat?
¿O un causeo de mariscos
en Angelmó, en el perfume
de todos los frutos marinos,
de toda su panoplia mineral?
¿O tal vez cojinoa al horno
en algún boliche ariqueño,
en los límites de la mar?
Una paila marina, Pablo,
en San Antonio, una paila
de especímenes oceánicos
recién arrancados del agua,
fresco aún su sabor a sal.
O un curanto de Dalcahue,
un banquete de moluscos
cocinados bajo tierra,
al calor de las piedras calientes.
O mejor un caldillo de congrio
en Tongoy, o en Pichidangui,
o centollas de las Huaitecas
en Quellón, o en Puerto Cisnes,
o pulpo a la chillaneja
en Constitución, o en Penco.
Los frutos del océano, Pablo,
los cereales marinos
de nuestro mar longitudinal,
en cualquier lugar de Chile,
al calor de un vaso de vino,
hoy, Pablo, en tu natalicio.
|